Rally Mundial de Argentina 1999 - El duelo épico de Subaru que definió una era en el WRC
El Rally de Argentina 1999, celebrado del 22 al 25 de mayo en las sierras cordobesas, pasó a la historia como la carrera con el final más ajustado del Mundial de Rally hasta esa fecha. Juha Kankkunen superó por solo 2,4 segundos a su compañero Richard Burns, ambos con Subaru Impreza WRC y neumáticos Pirelli, en un 1-2 que demostró la superioridad técnica y estratégica del equipo japonés sobre más de 300 km de tramos cronometrados.
Antecedentes y expectación previa
La séptima fecha del calendario WRC aterrizó en Córdoba con un récord de asistencia: cerca de 100.000 personas colmaron la superespecial inaugural en el Parque General San Martín, y un millón más siguieron el evento a lo largo de Calamuchita y Traslasierra. Los caminos de gravilla serrana, con sus rectas rápidas, curvas cerradas y sectores rotos por piedras, prometían un espectáculo exigente para pilotos y máquinas.
Kankkunen llegaba tras cambiar de Ford a Subaru, ocupando el asiento de Colin McRae, mientras Burns, ya consolidado, buscaba su consolidación como líder. Rivales como Carlos Sainz y Didier Auriol con Toyota representaban una amenaza, pero las Pirelli de Subaru anticipaban ventaja en tierra variable.
Desarrollo etapa por etapa
La superespecial inicial la ganó Sainz con el Toyota Corolla WRC, pero en los tramos largos de montaña, los Subaru tomaron el mando. Burns impuso un ritmo brutal en los sectores rápidos, liderando tras la primera jornada con ventaja sobre Kankkunen, quien administraba riesgos con su experiencia de cuatro títulos mundiales.
Al cierre del día 2, Burns amplió a 16 segundos su liderazgo, brillando en gravilla suelta donde su precisión británica "comía crudos" a los Toyota. Kankkunen, apodado "Hombre de Hielo", mantenía la calma, sabiendo que las sierras cordobesas premiaban la constancia sobre el ataque prematuro.
La remontada magistral de Kankkunen
La etapa final en Traslasierra fue el clímax: Kankkunen, a 16,4 segundos, ganó cuatro de los últimos seis tramos. En Las Bajadas-Villa del Dique y Amboy-Santa Rosa de Calamuchita, batió récords previos de Burns con tiempos quirúrgicos, reduciendo la brecha a 1 segundo antes del Power Stage de 13 millas.
Niebla y lluvia ligera complicaron el cierre, pero Kankkunen superó a Burns por 3,6 segundos en esa especial decisiva, cruzando la meta con 2,4 segundos de ventaja —el margen más estrecho en 19 ediciones del rally argentino—. Burns admitió leves problemas motores, pero el duelo se resolvió en pura velocidad.
El rol decisivo de las Pirelli
Subaru apostó por Pirelli como proveedor exclusivo en 1999, y pagó dividendos. Sus compuestos blandos ofrecieron grip excepcional en tierra rápida y rotos, con dibujos que evacuaban gravilla eficientemente y carcasas rígidas que resistieron impactos serranos sin pinchazos.
En condiciones adversas de Traslasierra, las Pirelli mantuvieron estabilidad térmica, permitiendo ataques sostenidos sin sobrecalentamiento —ventaja clave sobre rivales con otros neumáticos—. Esto contrastó con los Toyota, que perdieron adherencia en sectores mixtos, sellando el dominio Subaru.
Sin favoritismos: pura competencia
David Richards, jefe de equipo, rechazó órdenes pese a la oferta de Kankkunen de ceder; "Se decide en pista", declaró ante cámaras. Este fair play elevó el prestigio del 1-2, con Auriol completando el podio Toyota en tercer lugar.
Impacto en pilotos y temporada
Para Kankkunen, de 40 años, fue su primera victoria en cinco años, seguida de otro triunfo en Finlandia, cerrando cuarto el campeonato. Burns, subcampeón a siete puntos de Mäkinen, sumó podios en Argentina, Finlandia y China, allanando su título de 2001.
Legado eterno en Córdoba
El Rally Argentina 1999 encapsuló la esencia del WRC: estrategia, riesgo y pasión, con Subaru y Pirelli como protagonistas en un evento que atrajo multitudes y definió la era de los World Rally Car. Su final milimétrico sigue inspirando a generaciones de fanáticos del rally.
German H. Grosso