Rally Mundial de Argentina 2001 - ¡Magia en las Sierras! Colin McRae Conquista Cordoba en una Epopeya de Niebla y Fuego
Imagina el rugido ensordecedor de los Ford Focus RS WRC surcando las sierras cordobesas, el polvo elevándose como niebla infernal, y un escocés indomable llamado Colin McRae resucitando de las cenizas de un arranque de temporada desastroso. Del 3 al 6 de mayo de 2001, la 21ª edición del Rally de Argentina, quinta ronda del Campeonato Mundial de Rally (WRC), se convirtió en un capítulo legendario del automovilismo: 389,58 kilómetros de grava traicionera, 21 especiales cronometradas y más de un millón de fanáticos argentinos rugiendo como leones en las colinas de Villa Carlos Paz, La Cumbre y Mina Clavero. McRae, con su navegante galés Nicky Grist, cruzó la meta en 4 horas, 18 minutos y 25,3 segundos, dejando atrás a Richard Burns por apenas 26,9 segundos en una final de infarto que reavivó su sueño de título. Esta no fue solo una victoria; fue un renacer, un vendaval escocés que sacudió el WRC y dejó cicatrices imborrables en el parque de asistencia.
El Escenario: Sierras que Matan y Fanáticos que Encienden el Fuego
Córdoba, cuna del rally sudamericano, desplegó su arsenal letal: niebla espesa en La Falda, barro resbaladizo en Calamuchita, rocas traidoras en Traslasierra y altitudes que robaban el oxígeno a motores y pilotos. El recorrido totalizó 1337,42 km, con 947,84 de enlaces donde los autos devoraban kilómetros bajo el sol abrasador. Setenta y dos equipos partieron, pero solo 32 terminaron; Peugeot, Ford, Subaru y Mitsubishi trajeron sus bestias fábrica, calzadas con Michelin o Pirelli, listas para la guerra. Mäkinen lideraba el campeonato con 24 puntos tras cuatro podios; McRae, cero; Burns y Sainz acechaban. Los argentinos como Gabriel Pozzo brillaron en Production Cup, pero el foco estaba en los titanes: McRae, el rebelde de Ford, ansioso por borrar el fantasma de cero victorias en 2001.​
El jueves 3, las superspeciales en el Complejo Pro-Racing de Villa Carlos Paz encendieron la mecha. McRae devoró los 3,44 km de SS1 y SS2, liderando por 5,3 segundos sobre Sainz ante 50.000 almas que pintaban las tribunas de azul y blanco. El escocés, con su estilo agresivo –derrapes imposibles, saltos al límite–, ya olía sangre. "Esto es mío", parecía decir su sonrisa lobuna en el podio nocturno.
Leg 1: Niebla Demoníaca y el Primer Rugido de McRae
El viernes 4 amaneció con niebla cerrada en La Cumbre, convirtiendo las sierras en un laberinto blanco. McRae, partiendo 14º para barrer ruta, arrasó: SS3 La Falda-Río Ceballos (29,96 km), ganada por 17,2 segundos en condiciones infernales; SS4 y SS5 con promedios de 100 km/h sobre arena suelta. Al mediodía, su ventaja era de 39,3 segundos sobre Burns, quien mordía con Subaru. Sainz acechaba en el segundo Ford, Grönholm resistía con Peugeot. McRae lideró la Leg 1 de 150,59 km, ganando cuatro de seis especiales, mientras la multitud en los vados coreaba su nombre como a un dios pagano. "La niebla era nuestra aliada", recordaría después Grist; McRae solo aceleraba, fiel a su mantra: full attack.​
Leg 2: Presión Británica y el Apocalipsis en Santa Rosa
Sábado 5, Calamuchita: Burns contraatacó con siete victorias parciales, recortando a 46 segundos la brecha en SS12 Santa Rosa-San Agustín (26,10 km, 15:10,4 para McRae). Pero el caos estalló en el parque de asistencia de Santa Rosa. Una fogata de espectadores en Santa Mónica desató un infierno que calcinó 20 autos particulares. Córdoba Ambiente pidió urgencia; el bombero voluntario Alexis Lucero tomó un camión cisterna sin orden, frenó mal en una curva y volcó sobre los Škoda Octavia WRC de Armin Schwarz y Didier Thiry. Jens Dietrich Pohlmann, director de carreras de Škoda Motorsport (54 años), quedó aplastado bajo un auto: pelvis fracturada, cuatro costillas rotas, traumatismo craneal. Cirugía de emergencia en Córdoba; Škoda se retiró conmocionado. Hyundais ardieron, Subarus humearon. McRae, ileso, mantuvo la cabeza fría: "El rally sigue", dijo, mientras el humo negro teñía el cielo.​
Sainz corrió con nervio pinzado; el fuego no paró la Leg 2 de 120,43 km. McRae ganó SS clave, pero Burns acechaba como sombra.​
Leg 3: Infarto en Mina Clavero, la Gloria Escocesa
Domingo 6, Traslasierra: 118,56 km con lluvia y niebla. Burns ganó SS16 Cura Brochero-Ciénaga de Allende (13,63 km, 121 km/h promedio) y SS17 El Mirador-San Lorenzo 1 (20,65 km), recortando a 21,8 segundos. McRae, con neumáticos al límite, contraatacó en SS19 (107 km/h promedio), SS20 Mina Clavero-Giulio Cesare (22,26 km) y SS21. Grönholm abandonó por embrague en SS18; Auriol por suspensión. Final: McRae 1º (10 victorias de etapa), Burns 2º (+26,9s), Sainz 3º (+1:46,4), Mäkinen 4º (+3:12,6), Solberg 5º (+3:47). Pozzo ganó Production Cup. McRae, eufórico: "¡De cero a héroe en Argentina!"
El Incendio Judicial: Heridas que Duraron Años
Pohlmann demandó en 2005 por 1,79 millones de euros a bomberos, Lucero y ACA. Fracturas graves, baja laboral; los bomberos se desligaron: "Voluntarios, no organizadores". El sumario dio de baja a Lucero; el rally siguió, pero la marca quedó.​
Eco en el Campeonato: McRae Resucita, el Título Pendiente
McRae sumó 10 pts, empatando a Auriol en cuarto (10 pts); Burns 6 (8 total), Sainz 4 (22), Mäkinen 3 (27 líder). Pre-Argentina: Mäkinen 24, Sainz 18, Rovanperä/Auriol 10, McRae 0. Ford ganó fabricantes. Esta victoria impulsó a McRae a pelear hasta Gran Bretaña, donde Burns se coronó por 2 pts (44-42). Mäkinen vio esfumarse su quinto título; Peugeot-Ford dominaron. Argentina reafirmó su estatus: prueba de leyendas.
Veinticinco años después, en 2026, el "Mudnail de Argentina 2001" –como lo apodaban por su barro– evoca a McRae en onboard furioso, el caos ardiente y un triunfo que gritaba: en rally, nada está escrito. ¡Salud por el rey de las sierras!

German H. Grosso

You may also like